El Viernes Santo es un día borroso. Las nubes y la muchedumbre, a veces, dejan paso al silencio, a un terrible silencio cargado de gravedades (de peso). Lo nuestro es más esa insoportable levedad de los que sabemos que nada importa. Y sin embargo…
En Sevilla hay gentes y empleados y ateos que lloran ante una imagen.
Q guapa!!! me recuerda un poco a los sonidos de las oraciones musulmanas tb.
Me ha gustado